La realidad dominicana en la crisis del agua

En República Dominicana, el 20% de la población, alrededor de 465,000 hogares, carece del acceso a agua por acueducto, afectando a más de 1.8 millones de dominicanos y dominicanas. En términos de saneamiento, si bien el problema es menos extendido, existe una alta correlación entre la falta de servicios de saneamiento adecuado y la mortalidad infantil: las provincias que presentan un menor porcentaje de hogares con inodoros y letrinas muestran las tasas más elevadas de mortalidad infantil. Las cinco provincias con un más bajo nivel de saneamiento Bahoruco (28.05%), Monte Plata (20.97%), San Juan (18.75%), Azua (15.38%), y Barahona (13.41%), registran los índices de mortalidad infantil más altas.


Al igual que en los promedios mundiales, el problema de acceso a agua y a servicios de saneamiento en el país afecta más a los pobres: el 61% de los hogares que carecen de una fuente de agua y el 88% de los que no tienen ningún tipo de servicio para la disposición de excretas son hogares de familias de escasos recursos. Además, el 20% más pobre de la población gasta, en proporción a su ingreso, cuatro veces más que lo que gasta el 20% más rico.


El Informe sobre Desarrollo Humano 2006 llama a tomar las decisiones correctas en términos de asignación de recursos. En este sentido, en su presentación, Indhira De Jesús, decana de Ingeniería del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC) e investigadora de la Oficina de Desarrollo Humano, enfatizó que “en el país se han invertido cuantiosos recursos durante muchos años en el sector de agua potable y alcantarillado sin lograr los resultados esperados. Por ello, además de aumentar la inversión, es necesario mejorar la racionalidad de la asignación de los recursos, así como prestar mayor atención a la gestión de los servicios de agua y saneamiento, y del recurso agua”.